LIFTING EN LA CALLE CUARENTA Y DOS
Esta noche Dylan aparece con una máscara de goma con su cara, que pilló en la calle Cuarenta y dos. La gente se queda estupefacta. Una especie de susurro de pánico se apodera de todo el local. “¿Ha tenido otro accidente? ¿Cirugía plástica?” ¿O se trata de una broma monumental? ¡Un impostor! La voz suena igual. Si es un sustituto está haciendo un buen trabajo. Sigue durante tres o cuatro canciones con la máscara puesta, después coge la armónica. Intenta tocarla a través de la máscara pero la cosa no funciona, así que se la arranca y la tira allá al fondo, donde están los focos. ¡Aquí le tenemos en carne y hueso! ¡El auténtico! ¡El lifting facial supremo! Es una actuación terrorífica aun cuando no haya sido calculada con esas razones. El público está totalmente atónito y continúa preguntándose si realmente es él o no.
Sam Shepard, ROLLING THUNDER: con Bob Dylan en la carretera, 1977, 2004. Editorial Anagrama 2006

Comentarios recientes
hace 2 días
hace 5 días
hace una semana
hace una semana
hace una semana
hace una semana
hace una semana
hace una semana
hace 2 semanas
hace 2 semanas